La Callecita

Marzo 5, 2008

Insistiendo

Archivado en: Ministerio de Asuntos Exteriores, Segundo de Chomon — Timoteo @ 7:36 pm

Dado que en recientes conversaciones que he tenido últimamente se ha tomado como referente político la democracia estadounidense me viene a la cabeza una afirmación que no conseguí articular en su momento.

El éxito de un modelo político, desde mi punto de vista no se mide por la concepción que desde el prisma del derecho es más equitativa, porque fundamentalmente no toma en cuenta las variables económicas que pueden condicionar el proceso, sino que debería analizarse en función de la repercusión social que esta tiene. Haciendo una lectura extrictamente referida al área del derecho, USA posee una democracia más moderna, lo que no es necesariamente sinónimo de que sea mejor, pero si lo miramos desde la perspectiva psicosocial, creo que todos estamos de acuerdo en que la sociedad americana esta gravemente enferma. Para redondear mi argumento pensé en enumerar una serie de diferencias entre nuestro sistema político y el suyo, pero me he encontrado con un artículo de Viçens Navarro que, a pesar de que destila un poco de autobombo, viene a resumir lo que servidor opina.

Idealizando las primarias de EE UU

Como persona que ha vivido en EE UU durante más de 35 años, me sorprende y me preocupa leer muchos artículos en los medios de información españoles (incluidos varios en EL PAÍS) que presentan las primarias en aquel país como una muestra de su madurez democrática, contrastándola con la pobreza y baja calidad de nuestro sistema electoral reflejada -según tales artículos- en las presentes elecciones a las Cortes Españolas.

Pero antes de mostrar mi desacuerdo con tales tesis, siento la necesidad de hacer una declaración personal. Durante mi larga estancia en aquel país, participé activamente en su vida académica y política. Fui asesor de Jesse Jackson en las primarias del Partido Demócrata del 1984 y 1988. Fui miembro (a propuesta de los sindicatos estadounidenses y del movimiento de derechos civiles Rainbow Coalition) del grupo de trabajo liderado por Hillary Clinton en la Casa Blanca responsable de proponer la reforma sanitaria que garantizara el derecho de la ciudadanía estadounidense a acceder a los servicios sanitarios (derecho inexistente en EE UU). Y antes, el Departamento de Bienestar y Asuntos Sociales del Gobierno federal (equivalente al Ministerio de Sanidad de nuestro país) me había citado como “uno de los científicos que han contribuido más al bienestar social del pueblo estadounidense”. Me veo en la necesidad de aclarar estas notas biográficas para cubrirme de la burda acusación de “antiamericano” que los autores liberales conservadores atribuyen a cualquier voz crítica de aquella sociedad.

Veamos ahora los datos que cuestionan aquella visión idílica del sistema electoral estadounidense. Éste es el único del mundo desarrollado que está privatizado; es decir, la financiación de las campañas electorales es privada. La mayoría de tales fondos vienen de grupos económicos, financieros y empresariales que compran acceso a los candidatos y capacidad de influir en sus políticas públicas. La revista de negocios Fortune publicaba recientemente las cantidades (la banca Goldman Sachs 360.000 dólares a Clinton, 360.328 dólares a Obama) que grandes empresas han invertido (término utilizado por Fortune) en los candidatos. Tales fondos proceden también de aportaciones individuales, que según la Comisión Federal Electoral pueden alcanzar 2.300 dólares por donación y que proceden predominantemente del 30% de la población de renta superior del país. Cada candidato puede gastarse tanto como pueda conseguir. No hay límites. Y tal dinero se gasta predominantemente para comprar acceso a los medios de información y persuasión (televisión y radio), todos ellos privados y que se venden al mejor postor, sin ningún control o regulación. Tal sistema de financiación privada discriminó a los candidatos de izquierda, como Kucinich y Edwards, que, debido a sus propuestas programáticas, se granjearon el antagonismo de importantes grupos de presión y no pudieron conseguir los fondos que les hubieran permitido acceder a los medios (véase Cómo entender la situación política de EE UU en www.vnavarro.org). Según el centro de estudios electorales Common Cause, nada menos que el 94% de los candidatos al Congreso de EE UU en 2006 mejor financiados ganaron las elecciones. De ahí que el 68% de la población estadounidense no considera al Congreso estadounidense representante suyo, sino de los lobbies económicos, financieros y profesionales que financian las campañas electorales a los políticos. En realidad, sólo el 52% de la población participa en las elecciones al Congreso el año que eligen al presidente. En los otros años sólo participa el 30%.

La animosidad frente a la dirección de los partidos políticos por parte de sus bases explica una movilización anticlase política (que incluye la dirección del Partido Demócrata) percibida como excesivamente dependiente del mundo empresarial y financiero y que explica el fenómeno Obama. No es éste el que ha creado tal movilización como erróneamente se escribe. Antes al contrario, ha sido la movilización de protesta la que ha facilitado la aparición de Obama. Éste, que ha sido uno de los receptores de más fondos del capital financiero (Wall Street), ha intentado capitalizar la ola anti-Washington, beneficiándose del hecho de que no se le percibe como parte del establishment de Washington (ha sido Senador sólo durante dos años) y que se opuso a la invasión de Irak. Y aunque sus propuestas programáticas son muy moderadas (en España estaría en el centro derecha), su mensaje anti-Washington es radical y movilizador entre las bases del Partido Demócrata.

No hay duda de que en España tenemos déficit democráticos en nuestro sistema electoral. Pero su financiación pública y la regulación en la exposición mediática del proceso electoral permiten una diversidad ideológica y capacidad de elección mucho mayor que en EE UU. Nuestra calidad democrática es mucho mayor que la de EE UU. En realidad, es paradójico que ahora, en un momento en que el Partido Demócrata está tan desacreditado (el Congreso controlado por tal partido es el más impopular de los que han existido en los últimos 50 años), se convierta en un modelo para sectores españoles disconformes con los partidos actuales.

Si alguien llega al final del artículo espero que no me vuelva a tocar los cojones con el rollete de que el sistema electoral es más justo allí porque se puede presentar cualquiera.

Febrero 7, 2008

Pequeña reflexión.

Archivado en: Ministerio de Asuntos Exteriores, Segundo de Chomon — Timoteo @ 7:28 pm
1. Estaba escuchando en la radio a una voluntaria española que en sus vacaciones decidió ir a lanzar su apoyo moral y físico a la campaña de Hillary. En la entrevista menospreció el nivel de la cultura política española, alegando que en Estados Unidos no tienen ningún tipo de prejuicio en discutir acerca de cualquier tema y en cualquier contexto, mientras en España seguían discutiendo sobre la cadena de televisión donde polemizar sobre el futuro del pais.

2. Que la politica Española está pasando un momento delicado no lo niega nadie. Ningún candidato es capaz de despertar un fenómeno social masivo, como sí ocurre en los Estados Unidos. Ahora, ¿a que precio?. ¿Cuales son los los elementos a los que apelan los candidatos tanto demócratas como republicanos?.

3. No estoy en disposición de discutir si la democracia Americana es más justa o más igualitaria que la española y por ende que la Europea. Probablemente, como bien dice Nihilia, es dificil encabezar las listas de un partido sin haber chupado unas buenas pollas previamente, en esta, nuestra democracia de partidos.

4. Al ver el extraoridinario despliegue de medios, asesores, delegados y representantes que copan el show bussines de la elección de un candidato, me doy cuenta de que los americanos han transferido la identidad corporativa de la industria del espectáculo que encarna Hollywood, al escenario político. Un porcentaje altísimo de los valores adscritos a un candidato tiene que ver más con su físico, raza, estabilidad y valores familiares, que con su capacidad de gestión o pretensión ideológica. Se trata de una valoración superficial y exigua de un elemento político que debe ser juzgado en términos políticos.

5. Lo que si me sorprende es la extraña ingenuidad con la que el pueblo se enfrenta a sus líderes políticos. Obama, más que un referente político parece una superestrella del futbol americano. El pueblo llano le aclama como a un héroe. En España podemos ver a un chaval con una camiseta de Raul y no verlo como algo extraordinario. Si nos encontraramos a alguien con una camiseta o una gorra con la cara de Zapatero, no solo nos ruborizaríamos, incluso estaríamos dispuestos a insultarle.

6. Esta falta de prejuicios probablemente es la que configura la interpetación de los valores. Todo pensamiento esta mediatizado por una lectura publicitaria sin complejos. Es comprensible, han construido su pais durante 300 años como la referencia social e ideológica de occidente. En España si alguien se mea fuera del tiesto, inmediatamente pensamos en que estaran pensando los franceses, los ingleses o los alemanes. En ese sentido, USA no tiene la misma conciencia global.

7. He llegado a la conclusión que la Estadounidense, es una sociedad tan genuina porque establece una visión integrista de la realidad. La política, la religión, el deporte, la propia economía están visualizadas desde ese mismo rasero.

Febrero 3, 2008

A dios rogando…

Archivado en: Ministerio del Escarnio Público, Segundo de Chomon — Timoteo @ 7:13 pm


No te irrites a causa de los impíos ni envidies a los que cometen injusticias; porque pronto se marchitan, como la hierba; pronto se secan, como el verdor del pasto. Encomienda al Señor tu camino;confía en él, y él actuará. Hará que tu justicia resplandezca como el alba; tu justa causa, como el sol de mediodía. Guarda silencio ante el Señor, y espera en él con paciencia; no te irrites ante el éxito de otros, de los que maquinan planes malvados. Refrena tu enojo, abandona la ira; no te irrites, pues esto conduce al mal. Porque los impíos serán exterminados, pero los que esperan en el Señor heredarán la tierra.
Salmo 37:1-9

Esto viene a corroborar que si confiaran en la justicia divina ya hace mucho tiempo se habrían callado.

Febrero 2, 2008

Perdidos con Lost

Archivado en: Ministerio del Sofá, Nihilia, Segundo de Chomon, Timoteo — Timoteo @ 6:33 am

Timoteo: “Esto no va a ninguna parte”

Decepcionante comienzo de la cuarta temporada. Mira que en la tercera habían conseguido, al final, interesarnos una vez más, pero es que esto no va a ninguna parte. Tres cuartos de hora para contarnos una vez más que Hugo está como una cabra, que de todos los que hay en la isla – la docena de protagonistas y la cohorte de secundarios- volverán seis a la civilización y que el grupo, oh novedad, se separa en dos partes. Pues vale. La muerte de Charlie sigue siendo completamente incomprensible -¿por qué rayos cierra la puerta por dentro y se sacrifica en vez de cerrar la puerta desde fuera y vivir?-, por mucho que les duela a Claire y a Hurley.

Viendo cómo se plantea la cuarta temporada, esto va a ser más largo que un día sin pan. Los guionistas han acotado la duración prometiendo acabar en tres años. Bien por ellos. Sin embargo, ese final lo veo demasiado lejano, ya podrían hacer de ésta una temporada final trepidante en vez del chicle que está amenazando en convertirse.

Desde aquí, aprovecho para sugerir un final, viendo que el de los guionistas va a ser una chusta, puesto que siguen empeñados en contarnos un montón de cosas que no nos interesan y que, en principio, no añaden nada a la trama, a menos que se empeñen en que al final -como si eso fuera una justificación- signifiquen algo. A lo que iba: resulta que todo lo que nos narran en la serie no es más que una alucinaciónde Hugo, encerrado en una celda acolchada y con una camisa de fuerza, gritando una y otra vez que debe volver a “la isla” ante el gesto descorazonado de los médicos, que saben que el gordo no ha salido del psiquiátrico desde su más tierna infancia. El siguiente paso es J. J. Abrams en una celda acolchada con su correspondiente camisa de fuerza imaginando a Hugo imaginando que se estrella en una extraña isla junto a un grupo extraordinario. A continuación un fundido a negro tras el que aparece Nelson señalando al espectador y proclama: ¡ja, ja!

Segundo de Chomon: “Hugo no es el único sonado”

No puedo añadir más a la valoración del capítulo que ha desarollado Timoteo. Fue un capítulo típicamente comodín para alargar la trama y no decir nada. (Creo que la única serie que no ha utilizado este recurso es Los Soprano.) Me resultaron absolutamente edulcoradas las escenas presuntamente dramáticas donde Hugo le comunica a la rubia la muerte de Charlie, abusando de la típica melodía melodramática que sacan a relucir los realizadores cuando nos quieren arrastrar una lagrimita. Digo la rubia porque es un personaje, que al igual que el 80% de los supervivientes salvo Jack, Desmond, Locke, Kate, Sayid y Hugo, me la suda lo que les ocurra. Sólo difiero en un punto. En realidad sí creo que tengan cosas que decir los guionistas pero se trata de una serie con una estructura muy definida, donde la información no se puede reflejar progresivamente, capítulo a capítulo, sino que juegan con el factor sorpresa-orgasmo típico de sus finales.

Ahí va mi teoría. Un instituto psiquiátrico de Palo Alto ha diseñado un experimento a modo de tratamiento de shock para personas con tendencias depresivas y desajustes psíquicos, que consiste en poner a esos individuos enfermos en situaciones extremas para que intenten luchar por su propia vida y se sientan mejor consigo mismos al darse cuenta que pueden sobrevivir solos, encontrando a gente con sus mismas deficiencias. Para que se crean todo el circo colectivo de la isla donde estan atrapados se les administra cuidadosamente drogas insertas en las frutas y los jabalíes. Ben, por supuesto, es el jefe del psiquiátrico, y “los otros” el personal sanitario. En función de cómo reaccionen, el proyecto se convertirá en una especie de psiquiátrico activo para ricos que se puedan pagar este tipo de parque de atracciones mental.

Nihilia: “Chicles y osos blancos”

Lo malo del chicle es que siempre acaba perdiendo el sabor. Al final te encuentras mareando un pedazo de goma, con el único incentivo de poder inflar grandes globos que, a la que te descuidas, te explotan en la cara. Esa era la sensación que tenía durante la mitad de la tercera temporada y, a tenor de esta apertura, temo que la cuarta no vaya a ser muy diferente.

Mi principal crítica a este capítulo es la misma que la de Timoteo y Segundo de Chomón: en tres cuartos de hora no ha pasado absolutamente nada. A un ritmo vertiginoso, eso sí. Estamos justo en el mismo lugar donde nos quedamos, con la trama principal desaparecida y los guionistas jugando al escondite. Sin embargo, es cierto que he disfrutado como un enano con tramas que poco o nada tenían que ver con el misterio de la isla. Los guionistas han conseguido emocionarme en muchas, muchas ocasiones y, de hecho, lo han conseguido en algún momento con todos y cada uno de los personajes. Gracias, sois muy grandes.

El problema es que, después de tres temporadas y, pongamos, unos setenta y cinco capítulos, episodio arriba, episodio abajo, les tengo a todos más vistos que el T.B.O., ya me cabreo si me intentan colar personajes nuevos y me la pela que la choza de Jacob se pegue unas carreras: quiero que la trama sobre qué es la isla avance.

Lo peor de todo el asunto es que, ya veremos lo que dice la audiencia, pero de momento se supone que la serie tiene que dar para tres temporadas más. Casi nada, justo el doble de lo que llevamos. Mi versión de cuando Abrams se lo contó a su señora:

-Hola JJ.
-Hola cariño. Muá.
-¿Se lo has dicho?
-Claro que se lo he dicho.
-¿Has hablado con la cadena?
-Por supuesto, a mí me van a venir con exigencias.
-¡Mi héroe! Cuenta, cuenta.
- Les he dicho que las cosas duran lo que duran, y no hay más.
-¡Claro!
- Hombre, que ya está bien, que la serie es mía, no suya.
-¡A ver!
-Que mi integridad artística no está en venta, joder
-¿Quiénes se han creído?
-Que esta es mi visión.
-¡Eso es!
-Que esta… es… es… ¡Mi obra maestra!
-¡Viva!
-¡Yo seré recordado por esto!
-¡Bravo!
-¡Es mi legado al mundo!
-¡Hazme tuya JJ! Entonces, ¿cuándo se acaba la serie?
-¡Dentro de tres temporadas!
-De… tres… temporadas.
-Ni una más.
-¿Con sus veintipico capítulos?
-Mas especiales.
-¿Os veis capaces de contarlo todo en 70 horas?
-¿Te han llegado rumores de la película?

En fin, que recibo malas vibraciones de la isla. Mi predicción sobre el final de Lost:

Jack: ¡Coño! ¡Así que hablas, Oso Blanco!
Oso Blanco: Llámame Paul. Y tengo tres carreras.
Jack: Bastante impresionante. ¿Y sabes de qué va todo esto?
Paul: Sí.
Jack: ¿Me lo cuentas?
Paul: Vale. Total, pienso comerte después.
Jack: No me importa, me he quedado sin amigos, me los he cargado a todos.
Paul: Cada temporada más colgado. Venga, ahí va. El secreto de la isla es…
Jack:¿Si?
Paul: …es…
Jack: ¿¿¿Si????
Paul: Magia.

Noviembre 18, 2007

El Frío y Dorothy Hale.

Archivado en: Ministerio de lo Interior, Segundo de Chomon — Timoteo @ 9:50 pm

La mujer gorda venía delante
arrancando las raíces y mojando el pergamino de los tambores;
la mujer gorda
que vuelve del revés los pulpos agonizantes.
La mujer gorda, enemiga de la luna,
corría por las calles y los pisos deshabitados
y dejaba por los rincones pequeñas calaveras de paloma
y levantaba las furias de los banquetes de los siglos últimos
y llamaba al demonio del pan por las colinas del cielo barrido
y filtraba un ansia de luz en las circulaciones subterráneas.
Son los cementerios, lo sé, son los cementerios
y el dolor de las cocinas enterradas bajo la arena,
son los muertos, los faisanes y las manzanas de otra hora
los que nos empujan en la garganta.

Poeta en Nueva York ( Federico Garcia Lorca)

I. Y el frío de la ciudad llegó con contundencia, como se fue. Esta vez parece que fue anteayer, por eso la sensación que te cala los huesos es trágicamente familiar.

Ahora me gustaría preguntarle a Nacho Vegas si es esta la sensación imperecedera que le acompaña u otra. O en realidad no la conoce y es un disfraz publicitario que corrobora la extraña sensación que tengo, esa que esta convencida de que sus ventas masivas se deben a la razonada compasión que suscita. Su fragilidad.

Bien, acordamos que la felicidad es un estado pretérito e increíblemente volátil. Pero no nieguen que existen periodos, habitualmente fluctuantes, inexistentes para los necios o para los ignorantes de corazón y de cabeza, en los que todo a tu alrededor, si no es bonito, posee una cierta armonía imperfecta, una estabilidad. Quizás fue mi relativamente triste infancia, o mi adolescencia inacabada, que en uno de esos periodos de felicidad pensé que si, que alomejor la vida era así y me había mal acostumbrado. Pero la señora gorda volvió hace poco. Y la señora gorda no es tristeza ni desesperanza. Ni soledad, ni caída al vacío, ni todo lo contrario. Solo es frío.

II. Este extracto de Lorca me hizo pensar en un cuadro de Frida Kahlo que había olvidado.Me ha recordado al Nueva York de los años 30, ese que conoció el poeta. De crisis bursátiles y sueños truncados. No deja de ser curioso que un lugar tan grisáceo significara esperanza y futuro para los tripulantes hacinados en aquellos transatlánticos procedentes de Europa que cruzaban el Río Hudson.

Octubre 23, 2007

¿Son estúpidos los americanos?

Archivado en: Segundo de Chomon — Timoteo @ 1:21 pm

Octubre 22, 2007

La raíz de la tragedia

Archivado en: Ministerio de la salud, Segundo de Chomon — Timoteo @ 10:13 pm

Existe por parte de gentes sin pudor, y con cierta vena fetichista, conservar órganos que les han sido extirpados en formol. Yo no voy a ser menos y aquí les muestro el tumor del tamaño de una mandarina que a padecido durante estos duros meses mi compañero Mr MD. Al principio he de reconocer que fui muy pesimista y que no se recuperaría. Todos los tratamientos, todos los médicos a los que pregunté nos contestaban con negativas, con cara de incredulidad. Aquel problema era algo rarísimo difícilmente de encontrar y extirpar. Hasta que dimos con el reputado Psicomágo, Mr Nihilia, fue el único que creyó en la solución y aunque sus conocimientos médicos son algo primitivos, su medicina casera construida a través de su dura experiencia personal dieron sus frutos. Allí estaba el error, en el sitio más evidente, delante de nuestras narices.

Nunca pensé que extraería semejante cantidad de mierda de los ventiladores de mi ordenador. Ahora respira tranquilo, sin colapsos pulmonares ni ronquidos. Atrás quedan esos capítulos de Perdidos, perdidos a medio descargar, esas películas, esos discos desaparecidos. Esperemos que no se reproduzca el tumor.

Octubre 17, 2007

Grandes momentos de la música en español 3

Archivado en: Ministerio de la desidia y el rencor, Segundo de Chomon — Timoteo @ 10:27 am

Llevaba toda la noche pendiente de ella. De ella y de sus amigos que no habían sido invitados, pero que los había transformado en los míos. La cogí y la llevé a un apartado. Le dije todo lo que tenía que decir esperando que aquél fuera el cumpleaños más feliz de mi vida y… No lo fue. Tres horas después todo el mundo se había ido, incluso ella, y sólo quedaba un amigo de la infancia intentando descolgar todos los cuadros de la casa. El Mercedes descapotable de mi tío esperaba en el garaje, me decía ¡ven!, piérdeme por la noche madrileña, por sus luces y sus sombras. Y poco después sobrevolábamos la M-40 dirección a ninguna parte. Mi amigo, etiqueta blanca en mano, había decidido que el asiento de copiloto no era lo suficientemente alto como para percibir la velocidad de trayecto. Un reflejo en la guantera me hacia recaer cada vez que bajaba la vista en una X. Era un disco y lo introduje en el reproductor, y sonaron unos acordes de guitarra como del fin del mundo, y unos redobles de marcha marcial y una voz casi imperceptible. Y mi amigo Juan me dirá que la felicidad en un concepto tan volátil que no merece la pena hablar de ella. A pesar de que fuera un segundo premio, aquella canción me decía que allí estaba para cuando me necesitara.

Octubre 10, 2007

Grandes momentos de la música en español (2 de 3)

Archivado en: Ministerio de la desidia y el rencor, Segundo de Chomon — Timoteo @ 11:38 am

Un hombre con chaqueta vestido de negro baja entre la niebla al andén de un pueblo perdido en la cordillera cantábrica. Todavía permanece nevado pues el invierno no ha abandonado el lugar. Lleva un maletín y un cigarro apenas encendido que le cuelga del labio inferior. Las pocas personas con las que se cruza por las solitarias calles del lugar no le miran con la extrañeza de un turista perdido, sino con odio. Algunos con miedo. Entra en una de las casas y permanece un pequeño espacio de tiempo. A la media hora ya vuelve de camino a la estación y se sienta a esperar el tren. Al fondo se puede ver el pueblo enclavado en la ladera del monte. Una de las casas vomita una gran columna de Humo. El hombre se enciende otro cigarrillo en el banco de la estación. Piensa que es probable que hoy por fin llueva.

Septiembre 30, 2007

Grandes momentos de la musica en español (1 de 3)

Archivado en: Ministerio de la desidia y el rencor, Segundo de Chomon — Timoteo @ 5:25 pm

No recuerdo exactamente anoche, quien, ni cuando, me comentó una anécdota. En un momento determinado tuvo la fortuna de dialogar con Calamaro, (parecía un testimonio creíble). El tipo, que el alcohol y el cansancio se ha encargado de borrarle el rostro, contó como “el cantante” accedió a describirle como un sobrino suyo, intentó reventarle la cabeza con un bate de béisbol una nochevieja de abusos.

Hoy, leyendo una reseña del disco en Mondosonoro, hay un párrafo en el que habla del asunto. Corrobora que no solamente mi amigo no mentía, sino que completaba la información asegurando que ese año lo recibió en el hospital.

Me sorprendió también como Nacho Vegas contesta a una pregunta de Rolling Stone en el que le preguntaban en que sesión de grabación mítica le hubiera gustado estar. Honestidad brutal. Según cuenta Vegas aquello fue el espectáculo mas surrealista jamas contado. En un momento de la noche Calamaro cree que deben meter un acordeon en un tema, pero un acordeon que suene a “calle”. Y tu ves a Calamaro a altas horas de la madrugada buscando un acordeonista callejero por la Gran Via

En plena cosecha toxica se comentaba como Calamaro recorría las revistas musicales asegurando que Dylan se había basado en en “Honestidad Brutal” para componer “Love And Thef“.

Alguien en la prensa musical intentaba establecer analogías entre “Honestidad Brutal” y “Blonde on Blonde“. Puede ser un argumento interesante pero después de escucharlo nuevamente esta mañana creo que sería una ignominia compararlo. Puede que resulte muy evidente esa cadencia vocal tan característica de ambos, pero no… Honestidad Brutal es un disco de canciones, muchas obras maestras, tambien con algunas estupideces excesivas que se pueden oír sin problema.

Pero hoy en día creo que no existe un solo disco capaz de reunir tantas grandes canciones, himnos generacionales a su modo para algunos de nosotros, alegatos acerca de la soledad y la tristeza, la diversión y la desproporción.

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